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Septiembre, 2026.

 

Martes 1.

“15Así que, ofrezcamos siempre a Dios por medio de Él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto, de labios que confiesan su nombre”. Hebreos 13:15.

 

Las comunicaciones que normalmente tenemos con Dios son de injusticias o maldades que nuestra sociedad refleja en nosotros o en seres amados. Pedimos por salud propia o ajena y por los necesitados. Esto siempre se debe de pedir en nombre de Jesús alabándole por entregar su vida por nosotros. Rey de reyes, por el cual toda rodilla se doblará ante su presencia porque por Él todo fue creado. Esta es la mayor alabanza que podemos hacerle a Dios, nuestro Padre, al alabarle por su eterno amor por nosotros.

 

Miércoles 2.

“8Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna”. Galata 6:8.

 

Para entender tenemos que aclarar la siembra de la carne y la espiritual. Fuimos creados espiritualmente, por Dios, para tener una íntima relación con Él. Al nacer de nuevo, nuestro nuevo nacimiento debe de ser espiritual, esto le dijo Jesús a Nicodemo (Juan 3:3-7). La siembra se refiere a nuestro trabajo para un mejor futuro. Si nuestro futuro es de la carne, entonces trabajamos en contra lo espiritual que es lo que nos permite vivir eternamente pero el cuerpo no vive eternamente junto a Dios. La carne está atada al pecado original por Adán y Eva y solo podemos evitar esa corrupción al nacer de nuevo. Nuestro trabajo tiene que reflejar para la preparación de vivir con Dios en el cielo.

 

Jueves 3.

“1Justificado, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;” Romanos 5:1.

 

El trabajo, anteriormente explicado, se realiza y se genera con la motivación de algo que ahora no lo podemos materializar en este mundo. Eso es Fe. Mientras más fe depositemos en nuestra vida venidera, más nos justificará Dios a vivir en paz en este mundo tan injusto debido a los pensamiento y acciones inadecuadas de los perversos.

 

Viernes 4.

“12Por lo tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”.  Romanos 5:12.

 

Ya hemos explicado que de no nacer de nuevo en espíritu, no tendremos la justificación de paz de que estaremos con Dios eternamente. Si no estamos con Dios en el cielo, estaremos muerto porque vivir separarnos de Dios no es vida. Dios es el creador de vida. Vivir en continuo dolor y sufrimiento en el infierno, no es vida.

 

Sábado 5.

“3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizado en su muerte?” Romanos 6:3.

 

Para el cristiano, creer y entregarse a la palabra de Jesús es el verdadero bautismo. El procedimiento de recibir bautismo con agua, u otro método de procedimiento, es solo simbolismo. Lo importante es que al Jesús vencer a la muerte al resucitar, Él tiene el poder de hacer lo mismo con nosotros y darnos vida nueva. Esta maravilla la viviremos todos el día de la resurrección.

 

Domingo 6.

”17Pero gracias a Dios, que aunque eráis esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; 18y liberados del pecado, viniste a ser siervos de la justicia”. Romanos 6:17-18.

El conocer a Jesus como nuestro salvador e incorporar esta acción como nuestro bautismo nos libera del pecado porque siempre tendremos la salida a nuestras fallas si honestamente nos arrepentimos de pecar. Nos justificamos nosotros mismos porque sentimos verguenza de quedar mal al pecar. Dios sabe cuan arrepentidos estamos en nuestras oraciones. De allí recibimos el perdón que solo Dios nos puede dar.

 

Lunes 7.

“10Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, más el Espíritu vive a causa de la justicia. 11Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros”. Romanos 8:10-11.

 

A primera vista entendemos que al Dios levantar a su Hijo de los muertos, lo levantó a una vida espiritual. Ahora El Padre y el Hijo disfrutan juntos el cielo. Al usted creer en Cristo Jesús, usted también disfruta de esa misma salvación. Por lo tanto, su cuerpo estará libre de pecado y revivido por el espíritu de Cristo. Esto implica que la vida pecaminosa de antes tiene que terminar y la justificación que se le hizo, al usted creer en la salvación de Cristo, implica que en su nueva vida usted tiene que evitar pecar voluntariamente. Ofendemos grandemente al Espíritu Santo si pecamos en esta nueva vida espiritual.   

 

Martes 8.

“31 ¿Qué, pues, diremos, a esto? Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros? Romanos 8:31.

 

Pablo puede acertar con toda su fe que nadie podrá vencernos en nuestra salvación porque nuestra salvación ya está sellada al Jesús morir físicamente por nuestros pecados. Pero, si nosotros también queremos mostrar esta fe, nuestra vida cristiana debe llevar el enfoque de siempre tratar de agradar a Dios mientras estemos en este mundo.

 

Miércoles 9.

“8No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo ha cumplido la ley, 10El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor”. Romanos 13:8 y 10.

 

No tener ningún sentimiento negativo hacia ninguna persona es el amor más demostrativo con el cual podemos vivir. No tenemos nada pendiente con nuestros hermanos o con el prójimo. Llevar la ley es parte de agradar a Dios porque nos libra de tener deudas con nadie y esto nos hace libres.

  

Jueves 10.

“12Todas las cosas me son licitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son licitas, más yo no me dejaré dominar de ninguna”. 1ra Corintios 6:12.

 

Una acción es licita cuando es legal por contrato, permisible por costumbre o justa por razón o igualdad. Pero, eso no implica que nos conviene realizar todo lo que vemos porque son acuerdos mundanos y algunos tienen conflictos con los mandamientos de Dios. Tomar una herramienta ajena en el trabajo se puede ver como algo licito porque le mejorará su labor. Sin embargo, no es lo correcto para un cristiano de apoderarse de algo que no le pertenece sin permiso del patrón. Cuando facilitamos nuestras acciones a algo que nos gusta o nos satisface la vida, sin pensar en Dios, nos llegan a dominar y nos roban nuestra paz eventualmente.

 

Viernes 11.

“19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20Porque habéis sido comprado por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”. 1ra Corintios 6: 19-20.

 

Nuestros cuerpos no pagaran el castigo que le corresponde el día del juicio porque Jesús ya lo pagó en la cruz por nosotros. Pagar el castigo es necesario para poder entrar al cielo, pero ya Jesús lo pagó. La implicación es que aunque ahora vivimos influenciados por acciones mundanas que a lo mejor nos inviten a pecar; no perderemos nuestra salvación ya que Jesús pagó el precio en la cruz con la Glorificación de Dios. La Glorificación de Dios es algo que todos debemos sentir, nunca debemos dejar de adorar en nuestras presentes vidas, fue el precio que se pagó aquel día en la cruz.

  

Sábado 12.

“13No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podáis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que Podáis soportar”. 1ra Corintios 10:13.

 

Es mejor pasar por aburrido/a cuando nos invitan a acontecimientos que sabemos que debemos evitar por algunos conocidos o amigos. El Espíritu Santo nos da la fuerza de decir que no antes de ser tentados. Al evitar esa primera tentación Dios nos da la fuerza necesaria para volver a considerar y dudar de un “si o un no” a participar en acciones no permitidas por su santidad. La salida será más fácil de evitar que caer en pecado.

 

Domingo 13.

“13Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. 1ra Corintios 12: 13.

Noten que todos fuimos bautizados a través de la entrega del cuerpo de Jesús sin importar la religión o nacimiento local de la persona. Nuestro bautismo al ser igual en todos nos da el derecho, por mandato de Jesús, de llevarle la palabra adecuada a los que vemos que se salen del camino adecuado. El camino adecuado es la conducta que claramente Jesús nos mostró mientras estuvo aquí en la tierra.

 

Lunes 14.

“17Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo”, 2da Corintios: 2:17.

 

Este es uno de esos pasajes que lleva una grande consecuencia. Al falsificar la palabra de Dios confundimos la obra del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es el único al cual no podemos blasfemar. El pecado de hablar mal del Espíritu Santo es el pecado imperdonable de todos los pecados. Al blasfemar mostramos desprecio falsificando la obra del Espíritu Santo, estamos falsificamos la palabra de Dios.

 

Martes 15.

“17De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. 2da Corintios 5:17.

 

Todas las tentaciones viejas que usted sabe que no van mano a mano con la conducta de Jesús, deben de ser evitadas. Antes de evitarlas debemos de arrepentirnos no solo de haberlas hecho, sino, si también al hacerlas involucramos a otros en el pecado. Es el arrepentimiento lo que sella en nuestro corazón un nuevo camino. Sabemos, como cristianos, que podemos ser tentados a malas conductas una y otra vez, pero después del arrepentimiento debemos de comportarnos como nuevas criaturas. Libres de situaciones donde reine las tentaciones libremente.

 

Miércoles 16.

“10Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. 11Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; 12y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas. Gálatas 3:10-12.

 

Pablo nos recuerda que es imposible cumplir con todas las leyes que Dios nos estableció en el viejo testamento. Lo correcto era vivir con fe en Dios, o sea, creer en Dios como lo hizo Abraham. En el nuevo testamento, Jesús no cambia las leyes de antes pero, Jesús nos trae la bendición de la fe. O sea, al morir en la cruz, Jesús absorbió la maldición de ir permanentemente al infierno. Al Jesús morir por todos nuestros pecados, nos ofreció vida eterna en el cielo al creer en Él. Este es el cristianismo, la fe en Jesucristo que debemos de seguir hoy.

 

Jueves 17.

“3Como todas cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,” 2da Pedro 1:3

 

¿Excelencia a qué? “A las promesas que nos acercan a la naturaleza divina…” Esta parte que nos involucra a desear y aceptar la naturaleza divina es nuestra responsabilidad de desarrollar. Lectura y fe de la palabra de Dios es la mejor forma de llegar a esa meta para que se desarrolle “naturalmente” por parte de nosotros. El cristiano no puede ser pasivo, tiene que ser activo, primero en nosotros mismos y luego con los demás.

 

Viernes 18

“35No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene gran galardón; 36porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Hebreo 10:36.

 

Noten otro bello pasaje donde las promesas de Dios nunca fallan y es lo primordial en nuestras vidas, esperarlas no solo para nosotros sino también por aquellos que oramos fielmente por su bienestar. Ese galardón, o premio, se otorga no como salario, sino por la dedicación natural con que nos entreguemos a Dios. Hágalo con tiempo, positivamente y con amor.

Sábado 19.

 

“15Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de Él, sacrificio de alabanza, es decir frutos de labios que confiesan su nombre”. Hebreo 13:15.

 

Hoy lo vemos más detallado. Alabanza, o amor expresado, hacia Dios cada vez que oremos, meditemos o reflejemos en su existencia siempre que veamos naturalmente su grandeza en nuestras vidas. Si tomamos el tiempo de analizar a nuestro alrededor, veremos y entenderemos que estamos muy bendecidos y por lo tanto debemos agradecer con amor.

 

Domingo 20.

“23Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; 24sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. Colosenses 3:23-24.

Este es uno de los pasages bíblicos de mayor liberación para el cristiano. Vivimos en este mundo libres de la opinion de los demás sobre nuestro estilo de vida porque vivimos para Dios, no para los hombres. La herencia de Dios, de llegar a ser hijos adoptados, no tiene comparación con ningún valor material de este mundo.

 

Lunes 21.

“38Y Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? 39Y levantándose, respondió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza”. Marcos 4:38-39.

 

La pregunta de Jesús fue: ¿Cómo no tenéis fe? Nos podemos imaginar el terror que sintieron los discípulos al vivir la tempestad. Igualmente nosotros hemos vivido episodios donde el miedo controla nuestra fe. Pero ¿cuál fe? La de poder controlar el terror? No. La fe de saber que al recibir a Jesucristo en nuestras vidas como nuestro salvador, Él siempre estará con nosotros y todo lo que ocurra en nuestras vidas será para nuestro bien. El miedo de la tormenta fue remplazado por el miedo de saber que hasta la naturaleza obedecía a Jesús.

 

Martes 22.

“4Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” 1Juan 4:4.

 

No nos puede jamás fallar nuestra fe, al entregarnos a Jesucristo, siempre seremos de Él. Esta es la gran promesa que nos asegura que nunca debemos de temer al enfrentar los sustos de este mundo. En este año el mundo ha experimentado varios fenómenos de desastres pero, al pertenecer a Jesucristo, en nuestros corazones sabemos que nada fuera de su control nos puede pasar. Esa es la promesa de nuestra fe.

 

Miércoles 23.

“13Como el Padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen. 14Porque Él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo”. Salmo 103:13-14.

 

Claramente el mensaje aquí es que no hay nada malo en sentir miedo mientras nuestra fe descanse en la verdad de que Dios siempre está en control de nuestras vidas. Es orgulloso oír a personas aclamar y llamar a Dios en voz alta y hasta gritando por la presencia de Dios mientras vivimos episodios de terror. Los desastres de la naturaleza son naturales para Dios que creó al mundo, Pero  nosotros lo vemos como algo sobrenatural porque comparados con el conocimiento de Dios, somos simplemente polvo hechos aS su imagen. Polvo tan querido por Él que nunca nos abandona al creer en Él.

 

Jueves 24.

1Alabad a Jehová, invocad su nombre; Dad a conocer sus obras en los pueblos. 2Cantadle, cantadle salmos: hablad de todas sus maravillas”. Salmo 105:1-2.

 

Al analizar nuestras vidas vemos con claridad que mayores son las buenas obras de Dios en nuestras vidas que las malas. Aunque pasemos malas experiencias fuera de nuestro control, el resultado es que siempre resultará para bien si caminamos el camino que le agrada a nuestro creador. Démosle gracias a Dios por el Espíritu Santo que es el que siempre nos inspira hacia lo positivo.

 

Viernes 25.

“5Exsaltado seas sobre los cielos, oh, Dios, y sobre toda la tierra sea enaltecida tu gloria. 6Para que sean librados tus amados, salva con tu diestra y respóndeme”. Salmo 108:5-6.

 

En este salmo David nos aclara que no hay nada más grande que la misericordia de Dios para proteger a sus hijos. Noten que David no especifica cual es el problema que enfrenta el creyente. Independientemente de lo que inquiete al creyente, la misericordia de Dios responderá con protección a sus hijos.

  

Sábado 26.

“1Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; 2por quien también tenemos entrada en la fe a esta gracia por la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios”. Romanos 5:1.

 

Aquí lo único que nos da entendimiento es nuestra fe. La paz de Dios nos llega al creer en Jesucristo, su Hijo. Es al creer en Jesucristo que también logramos la Gracia de Dios sin importar lo que vivimos. Bueno o malo vivimos firmes en la fe de que eventualmente será para lo mejor. La Gloria de Dios es siempre buena porque Dios es bueno con nosotros al darnos diaria misericordia y perdonarnos mientras estemos en este mundo injusto.

 

Domingo 27.

“11Porque yo sé los pensamientos que tengo sobre vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis. 12Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; 13y me buscaréis y me hallaréis porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Jeremias 29:11-13.

 

El primer requisito es nuestro: Tener buenos pensamientos. Esto es igual que seguir el camino del Espíritu Santo. Al hacer esto de todo corazón, no fingido, el Espíritu Santo nos lleva a invocar, o sea a pedir ayuda en nuestra oración, y Dios nos escuchará y lo encontraremos y así sobre viviremos todo peligro y todo mal.

 

Lunes 28

“9El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. 10Amaos los uno a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros”. Romanos 12:9-10.

 

Una de las influencias negativa que más propaga este mundo injusto es amar fraternalmente a la gente con quienes convivimos: En el trabajo, el barrio, la escuela, etc. Tener diferencias emocionales negativas con personas nos aleja de ser positivo y esto eventualmente nos afecta en nuestras oraciones. Nuestra honra, o respeto, hacia otro ser humano siempre debe de manifestarse porque ellos también son hijos de Dios. Eliminar malos pensamientos es el buen camino que el Espíritu Santo quiere que caminemos.

  

Martes 29

“4Porque todo lo que Dios creó es bueno y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; 5porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado”. 1ra Timoteo 4:4-5.

 

Al final de la creación de cada día, leemos en el libro de Génesis que lo que Dios hizo fue bueno. Si analizamos que nuestra creación fue buena, al crear a Adán, ¿por qué tratar a ciertas personas cómo si no lo fueran? La creación de Dios es buena pero, pueda que la conducta de ciertas personas no lo sean. Es entonces que tenemos que desear en oración por las personas cuya conducta sea indeseable para que cambien, pero nunca mostrar negativismo hacia ellas porque Dios no nos creó para generar cosas malas. ¿Nada se ha de desechar” por la Gracia de Dios.

 

Miércoles. 30

 

“2Gracias y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. 2da Pedro 1:2.

Recuerden que la paz de Dios, como leímos en días anteriores, nos llega a través de la palabra de Dios en la biblia. Fe en Jesucristo que nos entrega la Salvación. Este conocimiento es básico para nuestro desarrollo cristiano y se multiplica mientras más nos alleguemos a la lectura diaria de la biblia.

Todas las citas tomadas de la Santa Biblia. Antigua Versión de Casiodoro de Reina, 1569. Revisado por Cipricio de Valeria, 1602. Publicaciones Españolas. Dalton Georgia 30720

All quotes taken from The Holy Bible. The New King James Version. Broadman & Holman Publishers. Nashville, Tennessee.

© 2023 by Yamil RIsk

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